Día dieciocho
25.09.2024
Ofrece espinas y te crucificas. Ofrece azucenas y es a ti mismo a quien liberas.
Capítulo 20: la visión de santidad.

p.475 Si los regalos se han de dar y recibir de verdad, no se producen a través del cuerpo.
p.476 No te olvides que es a tu salvador a quien le ofreces el regalo. Ofrécele espinas y te crucificas a ti mismo. Ofrécele azucenas y es a ti mismo a quien liberas.
Sin embargo no puedo hacer uso de tu regalo de azucenas mientras no las veas y tu no puedes hacer uso de lo que yo te he dado mientras no la compartas.
p.496 Lo que carece de significado no puede ser percibido. Todo el significado que le confieres al mundo externo tiene que reflejar lo que viste dentro de ti.


